NOTA DE PRENSA
9 de febrero de 2011
EL ARRABAL CONMEMORA EL CENTENARIO DE JOAQUIN COSTA
Conferencia del ex presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón D. Emilio Eiroa García. También intervendrán la vicepresidenta de la Junta Municipal El Rabal y miembro del Consejo Social de la Universidad de Zaragoza, doña Belén Pardos Hernando y Fernando García Vicente, Justicia de Aragón, quien clausurará el acto
El jueves 10 de febrero de 2011 a las 19 horas en el Salón de Actos del Centro Cívico Estación del Norte, el Excmo. Sr. D. Emilio Eiroa, ex –presidente de Aragón, Senador, diputado autonómico y abogado en la actualidad, impartirá una conferencia conmemorativa del centenario del fallecimiento del insigne aragonés en la que reflejará importantes aspectos de Joaquín Costa, especialmente centrados en el mundo jurídico y aragonés.
La conferencia será presentada por la Vicepresidenta de la Junta Municipal El Rabal y miembro del Consejo Social de la Universidad de Zaragoza, doña Belén Pardos Hernando. La clausura de la conferencia correrá a cargo de Don Fernando García Vicente, Justicia de Aragón y miembro de la comisión conmemorativa del Centenario de la muerte de Joaquín Costa.
La razón de celebrar el centenario del fallecimiento de Joaquín Costa este día, 10 de Febrero, y en este lugar, Estación del Norte, viene dado por la trascendencia histórica de los hechos que aquí ocurrieron con motivo del traslado del cadáver de Costa.
Así lo contó el anarquista aragonés Ramón Buenacasa en su libro “Figuras ejemplares que conocí”:
El Gobierno había dado instrucciones para que el fúnebre convoy tomase el rumbo de Madrid sin detenerse en Zaragoza.
Al enterarse de ello, una inmensa multitud invadió la estación del Arrabal (Norte), detuvo el tren y desenganchó el furgón donde don Joaquín Costa se encontraba de cuerpo presente.
La fuerza pública quiso hacer de las suyas; pero percatado el gobernador de Zaragoza del mal sesgo que tomaba el asunto, creyó poder calmar los ánimos. Subió a un banco y pronunció las siguientes palabras:
—¡Aragoneses! El Gobierno de Su Majestad, deseoso de honrar los grandes méritos y los servicios prestados a la Patria por don Joaquín Costa, ha decidido que los restos mortales de vuestro insigne paisano reposen en el Panteón de Hombres Ilustres.
Una voz estentórea interrumpió al orador:
—En ese Panteón duermen más granujas que personas decentes. Los despojos mortales de Costa reposarán en Zaragoza, donde construiremos un monumento exclusivamente para él. Tal es nuestra voluntad.
Un clamor unánime aprobó lo expresado por el tribuno improvisado. El Gobierno, informado por telégrafo de lo ocurrido, terminó por ceder. Entonces sacaron el féretro del furgón, trasladándolo a la posada de la Estación, preparando las exequias fúnebres para trasladar el cadáver y a hombros de trabajadores se trasladó por el Puente de Piedra al gran Salón de la Lonja, donde quedó expuesto el cadáver tres días.
Fue tal el gentío que acudió a acompañar el cadáver en la Estación del Arrabal y el Puente de Piedra que hubo que suspender el servicio de tranvía y el tráfico ferroviario estuvo parado varias horas por la marea humana que quería rendir homenaje a Costa. Cuando se estaba organizando la manifestación que debía acompañar al cadáver hasta Torrero, fuimos sorprendidos por la llegada de varios ministros, que a todo trance querían ocupar la presidencia del duelo.
“Aquí no preside nadie sino el pueblo”, les dijimos. Y en efecto todas las representaciones de España allí presentes hubieron de confundirse con aquella muchedumbre, recogida en su dolor, y echar a andar a remolque de ella. Integraba la cabeza de la manifestación (al fin también la presidencia) los cinco mil trabajadores entonces asociados a la Federación Obrera Zaragozana. Y detrás todo un pueblo, el pueblo español representado por incontables delegaciones.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada